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2016 Petición de Oración | Dios mide nuestra fe | Conferencia sobre 1 Juan

 
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Title
   Estudio basado en Génesis(39) - La Creación - Quinto día, Parte I    
Speaker
   Rev. Jaerock Lee
Pasaje
   Génesis 1:20-23
Date
   2010-07-09



Pasaje bíblico

Génesis 1:20-23
[20] Dijo Dios: Produzcan las aguas seres vivientes, y aves que vuelen sobre la tierra, en la abierta expansión de los cielos.
[21] Y creó Dios los grandes monstruos marinos, y todo ser viviente que se mueve, que las aguas produjeron según su género, y toda ave alada según su especie. Y vio Dios que era bueno.
[22] Y Dios los bendijo, diciendo: Fructificad y multiplicaos, y llenad las aguas en los mares, y multiplíquense las aves en la tierra.
[23] Y fue la tarde y la mañana el día quinto.

Amados hermanos y hermanas en Cristo:

Este es el 39no estudio del libro de Génesis.
Hoy voy a hablarles sobre las obras de la Creación del 5º día.
¿Con qué tipo de corazón están ustedes escuchando las obras de la Creación de Dios Todopoderoso?
La diferencia entre el conocimiento y la sabiduría de un niño y un adulto es muy grande.
Digamos que están juntos un hombre con un grado de doctorado en biología y un estudiante de primer grado de escuela primaria. ¿Acaso no piensan que el conocimiento de estos con respecto a los seres vivientes es muy distinto?
Entonces, ¿cuán distinto será el conocimiento y la sabiduría entre Dios el Creador y el hombre, quien es simplemente una criatura?
La diferencia es abismal comparada con la diferencia entre el doctor en biología y el estudiante de escuela primaria.
En 1 Corintios 1:25 leemos: "Porque lo insensato de Dios es más sabio que los hombres, y lo débil de Dios es más fuerte que los hombres".
Isaías 55:8-9 dice también: "Porque mis pensamientos no son vuestros pensamientos, ni vuestros caminos mis caminos, dijo Jehová. Como son más altos los cielos que la tierra, así son mis caminos más altos que vuestros caminos, y mis pensamientos más que vuestros pensamientos".
Dentro de los límites del conocimiento humano, existe un límite para el entendimiento de las obras de la Creación de Dios.
Es algo semejante a las dificultades que tiene un estudiante de primaria al leer una publicación especializada en biología.
No obstante, supongamos que este alumno de primaria usa todo su conocimiento mientras intenta explicar este libro especializado en biología.
Al explicar las figuras en el libro según sus propios pensamientos, la explicación no será la correcta.
Esta explicación le parecerá graciosa al profesor.
Desafortunadamente, esto es lo que está sucediendo. Muchas personas piensan y entienden al igual que este niño, y lo que dicen es semejante a la explicación del niño en la vida real.
Por ejemplo, ellos reúnen piezas de conocimiento y emiten una hipótesis con referencia al origen de la vida.
Ellos deberían creer que Dios creó todas las cosas, pero no les gusta la idea de poner a Dios en sus corazones, por lo cual crean teorías absurdas.
Dios el Creador siente lástima por aquellas personas.
Si ustedes leen la historia de Job en la Biblia, encontrarán el proceso de un hombre que quebrantó su arrogancia y patrones de pensamiento, y llegó a tener temor reverente de Dios desde el fondo de su corazón.
En especial en los capítulos 38 al 41 del libro de Job encontramos la Palabra de Dios hablada por Él mismo a Job, a fin de que este se de cuenta de la verdad.
Dios habló con Job acerca de las sorprendentes obras de la Creación que no se pueden entender con el conocimiento ni la sabiduría humana.
A través de las criaturas de Su propia creación, tales como las cabras monteses, asnos monteses, los avestruces, los caballos, el halcón, Behemoth y Leviatán, Dios intentó ayudar a Job a darse cuenta de las limitaciones e ignorancia de los seres humanos.
Mientras Job escuchaba estas palabras de Dios, él finalmente se inclinó ante Dios.
Él se dio cuenta de cuán necio había sido al tratar de discutir con Dios el Todopoderoso con la insignificante cantidad de conocimiento que poseía.
Job 42:1-3 dice: "Respondió Job a Jehová, y dijo: Yo conozco que todo lo puedes, y que no hay pensamiento que se esconda de ti. ¿Quién es el que oscurece el consejo sin entendimiento? Por tanto, yo hablaba lo que no entendía; Cosas demasiado maravillosas para mí, que yo no comprendía".
Anhelo que no existe persona alguna entre ustedes quien se esconda de la sabiduría y consejo de estas palabras.
Ustedes no deben juzgar las obras de la Creación de Dios dentro de los patrones de pensamiento de su propio conocimiento.
Ustedes están llegando a ser verdaderamente sabios al restablecer sus conocimientos con la Palabra de Dios como su estándar.
Estos estudios del libro de Génesis son proporcionados por Dios mismo, quien realizó las obras de la Creación.
Por lo tanto, ruego en el nombre del Señor que ustedes "se revistan del nuevo hombre, el cual conforme a la imagen del que lo creó se va renovando hasta el conocimiento pleno", según lo escrito en Colosenses 3:10.

Amados hermanos y hermanas en Cristo,
En el 5º día de la Creación, Dios creó las criaturas marinas y las aves.
En Génesis 1:20 leemos: "Dijo Dios: Produzcan las aguas seres vivientes..."
Ahora, ¿a qué se refieren estas "aguas"?
Les dije que hubo señales que aparecieron en la Tierra mientras se creaba el sol en el 4º día de la Creación.
Estas "señales" se pueden clasificar así: fenómenos atmosféricos y movimientos geológicos.
Como resultado de esto, las aguas también se encontraron en tierra seca.
Esto fue posible ya que las aguas del mar se evaporaron debido al calor de la luz solar y se elevó para formar nubes, las mismas que transportaron la lluvia a muchas partes de la Tierra.
Adicionalmente, debido a los movimientos geológicos se formaron las montañas y los valles. La lluvia del cielo formó riachuelos al descender a los valles.
En ese entonces no había suficiente cantidad de agua como para formar ríos grandes, pero llegaron a existir muchos arroyos y riachuelos.
Además el agua que fue absorbida por la tierra y retenida bajo el suelo llegó a ser agua subterránea. Tanto las áreas pequeñas como grandes de agua acumulada llegaron a existir en las precipitaciones de la tierra.
No sólo en los mares sino también en la tierra, muchos tipos diferentes de "aguas" llegaron a existir en formas diversas, y por esto la Biblia las llama "aguas".
Por cierto, Dios dijo: "Produzcan las aguas seres vivientes".
Ya que las aguas existían no sólo en los mares pero también en la tierra, los seres vivos pudieron multiplicarse también en las aguas.
El Salmo 104:10-13 expresa lo siguiente: "Tú eres el que envía las fuentes por los arroyos; Van entre los montes; Dan de beber a todas las bestias del campo; Mitigan su sed los asnos monteses. A sus orillas habitan las aves de los cielos; Cantan entre las ramas. El riega los montes desde sus aposentos; Del fruto de sus obras se sacia la tierra".
Ya que Dios había provisto de aguas a la tierra, muchos animales podían vivir en ellas, y todas las cosas vivientes podían gozar de vitalidad sobreabundante.
Como pueden ver, las aguas son muy importantes para la supervivencia de las cosas vivientes.
Esta Tierra en la que usted y yo vivimos es un modelo diseñado según el modelo del Reino de los Cielos, donde también hay un Río de Agua de Vida.
Esta agua de vida se origina en el trono de Dios y fluye a través de la Nueva Jerusalén por todo el Reino celestial.
Todas las cosas del Cielo también se pueden llenar de energía gracias al agua de vida que se origina en el trono de Dios.
Al crear la Tierra, Dios permitió que esta agua de vida fluyera en la Tierra y la convirtió en la fuente de las aguas.
Además de esto, al crear las cosas vivientes en la Tierra, Él las hizo incapaces de sobrevivir sin agua.
Dios hizo que todos los elementos esenciales necesarios para la supervivencia de todos los seres vivos provengan de las aguas.
En otras palabras, Dios puso en las aguas un poder que puede mantener la vida.
Lo mismo sucede en un sentido espiritual.
Así como ninguna cosa viviente puede sobrevivir sin agua, un hombre con espíritu, alma y cuerpo debe recibir el agua espiritual para poder sobrevivir.
El agua espiritual simboliza la Palabra de Dios, la cual nos permite recibir la vida eterna.
Es por esto que en Juan 4:14 Jesús dice: "mas el que bebiere del agua que yo le daré, no tendrá sed jamás; sino que el agua que yo le daré será en él una fuente de agua que salte para vida eterna".
En este verso, al hablar de "una fuente de agua que salte para vida eterna" se está refiriendo en general al "agua de vida eterna".
La Palabra de Dios se hizo carne y vino a este mundo; este es nuestro Jesús.
Por lo tanto, las palabras que habló Jesús fueron todas Palabras de Vida.
Los seres humanos no pueden vivir una vida eterna sin esta Palabra de Vida y sin beber el agua de vida eterna.
Sin estos elementos caerán en el Infierno, la muerte eterna, después de esta vida momentánea en la Tierra.
2 Timoteo 3:15 menciona que "las Sagradas Escrituras (la Palabra de Dios) te pueden hacer sabio para la salvación por la fe que es en Cristo Jesús".
Ya que las personas tienen espíritu, estas pueden alcanzar la vida eterna solamente cuando reciben el agua espiritual, que es la Palabra de Dios.
No importa cuántas cosas de este mundo pueda poseer una persona, sentirá un vacío en su corazón cuando este no posea la Palabra de Dios.
No importa cuán alta sea su posición en el mundo, sin la Palabra de Dios seguirá sintiendo solamente una vanidad en su corazón.
No interesa cuánto conocimiento almacene en este mundo, continuará teniendo preguntas sin responder en su corazón si es que no tiene la Palabra de Dios.
La fuente de todos los problemas del hombre está en el hecho de que este no tiene el agua espiritual, la Palabra de Dios.
En calidad de ser con espíritu, el hombre fue creado desde un principio para sobrevivir solamente al recibir el agua espiritual.
Por lo tanto, ustedes deben buscar la solución de todo problema en la Palabra de Dios.
Deseo que ustedes anhelen la Palabra de Dios al igual que un ciervo clama por las aguas, y que hagan de ella su pan.

Amados hermanos y hermanas en Cristo,
En Génesis 1:20 Dios dijo también: "...y aves que vuelen sobre la tierra, en la abierta expansión de los cielos".
La "abierta expansión de los cielos" se refiere al cielo físico, la atmósfera, la cual es visible a nuestros ojos.
Gracias a las obras de la Creación en el 4º día, la atmósfera llegó a ser estable.
Dios hizo la atmósfera adecuada para que los seres vivientes pudieran respirar, y luego creó las aves según su especie.
En Génesis 1:22 vemos que Dios les dice a los peces: "Fructificad y multiplicaos, y llenad las aguas en los mares..."
Podemos ver entonces que ya existían muchos mares cuando las criaturas vivientes fueron creadas.
Cuando Dios permitió que las aguas se junten y que aparezca la tierra seca, hubo un mar y un cuerpo de tierra seca.
Los mares se formaron alrededor del Polo Norte, y la tierra seca se mantuvo intacta en el área del Polo Sur.
No obstante, después de la creación del sol, la luna y las estrellas en el 4º día, la Tierra empezó a moverse por sí misma y empezaron a aparecer señales.
Luego, la tierra que era originalmente una superficie cortical empezó a dividirse en varias secciones debido a las acciones de las fuerzas dinámicas compuestas de las placas tectónicas.
En el 5º día de la Creación, los mares ya estaban divididos en muchos mares.
Para que pudiera haber varios mares era necesario que la tierra se dividiera primero en varias secciones.
Pero esta obra de la Creación se dio en un período muy corto de tiempo entre el 4º y 5º día de la Creación.
La tierra, que originalmente era un sólo cuerpo, se dividió en muchas secciones; algunas secciones se separaron de la tierra y llegaron a ser islas.
Debido a esto llegaron a existir varios mares.
Los científicos dicen que esta obra se dio durante un período de decenas de millones de años.
No obstante, Dios dijo que gran parte de esta obra tuvo lugar durante un período entre el 4º y 5º día de la Creación.
Al conducirse en el fluir espiritual del tiempo en el espacio espiritual, el cual está rodeado de la luz original, se hizo posible esta obra en este período tan corto de tiempo.
Por cierto, la apariencia de la tierra y de los mares en el 5º día no era la misma que la apariencia actual.
Simplemente se preparó el marco básico para formar los cinco océanos y los seis continentes actuales.
Durante los seis días de la Creación, Dios estableció los patrones básicos sobre los cuales se podía establecer el mejor ambiente para los seres humanos.
El marco básico cambió imperceptiblemente, de manera paulatina durante un largo período de tiempo y llegó a tener la apariencia actual.
Es por eso que los seres vivientes no se han visto muy afectados por ello.
Si se hubiera movido o dividido la tierra en gran manera después de finalizada la obra de la creación, ¿qué habría sucedido con los seres vivientes existentes?
Les habría sido difícil sobrevivir a los rápidos cambios en el medio ambiente.
Por ejemplo, los pingüinos viven en una fría región polar.
Los monos viven en las zonas tropicales cerca de la línea ecuatorial.
Cada animal necesita el clima y el medio ambiente apropiado para vivir.
Lo mismo sucede con las criaturas vivientes que habitan en los mares.
Ustedes pueden confirmar esto con el hecho de que se pescan diferentes tipos de peces de acuerdo a las diversas temperaturas de las aguas marinas.
Del mismo modo, todos los animales y plantas tienen su ambiente apropiado en el que viven.
Y el marco básico de las tierras y mares que proporcionan el medio ambiente apropiado para los seres vivientes ya estaba terminado antes de la obra de creación del 5º día.

Apreciados hermanos y hermanas en Cristo,
Génesis 1:21 dice: "Y creó Dios los grandes monstruos marinos, y todo ser viviente que se mueve, que las aguas produjeron según su género, y toda ave alada según su especie. Y vio Dios que era bueno".
Dios creó primeramente el medio ambiente adecuado para los seres vivientes, y creó los animales según su especie en cada entorno de vida.
En otras palabras, Dios le dio a cada animal la habilidad para sobrevivir en un entorno dado.
Los animales que Dios creó en el principio no tenían maldad.
Esto es porque ellos fueron creados por Su palabra y por Su poder.
Y por esto no se daba aquello de un animal fuerte devorando a un animal débil.
Ellos no peleaban, no se mordían ni se mataban entre sí.
De acuerdo a la ley establecida por Dios, ellos no se hacían daño unos a otros, sino que vivían en paz.
Lo mismo ocurría con los animales en la Tierra que fueron creados en el 6º día.
Entre los animales que se arrastran en el suelo, las aves que vuelan por el aire, y los peces en las aguas no existían aquellos que devoraban a otros.
En otras palabras, no existían los animales carnívoros (o depredadores).
En ese entonces todos los animales recibían los nutrientes necesarios simplemente de las plantas y agua disponible.
No obstante, cuando este mundo se manchó con el pecado, algunos de estos animales también cambiaron por medio de la maldad.
Muchos de estos animales llegaron a preferir la dieta de carne, y se convirtieron en carnívoros depredadores.
Por cierto, una vez que inicie el Reino Milenario, después de los siete años de la Gran Tribulación, todas las condiciones de vida sobre la Tierra volverán al estado de los días de la Creación.
Y los animales también se tornarán mansos, y sin maldad.
Isaías 11:6-9 menciona esto. Dice:
"Morará el lobo con el cordero, y el leopardo con el cabrito se acostará; el becerro y el león y la bestia doméstica andarán juntos, y un niño los pastoreará. La vaca y la osa pacerán, sus crías se echarán juntas; y el león como el buey comerá paja. Y el niño de pecho jugará sobre la cueva del áspid, y el recién destetado extenderá su mano sobre la caverna de la víbora. No harán mal ni dañarán en todo mi santo monte; porque la tierra será llena del conocimiento de Jehová, como las aguas cubren el mar".
Estos versos se refieren al Reino Milenario, pero cuando Dios creó los animales en un principio, estos eran así.
Cuando Dios creó la Tierra en el principio, no había maldad, por lo que esta era un lugar pacífico y hermoso.

Amados hermanos y hermanas,
La mayoría de los animales creados por Dios tienen un instinto único en común.
Es el "instinto de retorno al hogar".
El instinto de retorno al hogar es la habilidad inherente que tienen los animales para dirigirse a una ubicación original que puede ser un territorio de origen o un área de cría.
Por ejemplo, en una casa del área rural llegan las golondrinas en primavera, hacen nidos en los aleros, se reproducen, ponen huevos, los polluelos crecen y se van.
Al siguiente año, las golondrinas jóvenes regresan a la casa en la que nacieron.
Las golondrinas son aves migratorias que vienen al norte, a Corea, para el verano, y se van en el otoño para el invierno.
Por otro lado, los gansos salvajes vienen a Corea para el invierno, y se regresan al norte para el verano.
En una ocasión se hizo un experimento con aves migratorias.
Pusieron los huevos de una ave migratoria a cientos de kilómetros de distancia del sitio de anidación del ave madre.
No obstante, las aves que nacieron de estos huevos también volaron en la misma dirección cuando llegó el momento.
De este modo se confirmó que las aves migratorias no aprenden la ruta de migración de parte de sus padres sino que la saben de manera instintiva.
Existen algunos peces que tienen este instinto de retorno al hogar. Un ejemplo de estos peces es el salmón.
Generalmente el salmón eclosiona en los arroyos y posteriormente viaja río abajo hacia el mar para crecer. Luego regresa nuevamente a su arroyo de nacimiento.
Después de 3 a 6 años de haber ido al mar, una vez que han madurado por completo, regresan al arroyo en el que nacieron para poner sus huevos.
En el caso de algunos salmones del Océano Atlántico, estos repiten el proceso de regreso desde el mar hasta su arroyo de nacimiento un par de veces.
Cuando el camino hacia el océano está bloqueado, algunos se adaptan a sí mismos al agua fresca también.
Excepto por algunos de estos casos especiales, la mayoría de salmones emigran al lugar en el que nacieron y ahí mueren.
¿Cómo puede el salmón viajar al sitio preciso en el arroyo de nacimiento después de vivir en el gran océano por años?
¿Por qué nadan contra la fuerte corriente a fin de encontrar el lugar donde nacieron?
Un estudio indicó que la proporción de retorno al hogar disminuyó considerablemente cuando el olor del río fue modificado artificialmente o cuando el sentido del olfato del salmón se paralizó.
Si esto es verdad, es impresionante que el salmón no olvide y más bien recuerde el olor del arroyo en el que nació, incluso después de vivir en un gran océano por años.
Este instinto de retorno al hogar del salmón, así como de las aves migratorias, no es el resultado de la evolución, sino que Dios se lo proporcionó.
Ahora, Dios también dio este instinto de retorno al hogar a los seres humanos.
Gracias a la "semilla de vida" que Dios planta en todo hombre, cada uno tiene un corazón que anhela la "morada eterna".
La semilla de vida es la pequeña porción de la luz original que Dios da, y por eso esta semilla de vida busca a Dios y anhela el Reino celestial.
Mientras esta semilla de vida despierta para ser guiada por el Espíritu Santo, podemos regresar de manera precisa al hogar, al igual que el salmón.
Sin embargo, las almas en las que la semilla de vida no despierta serán incitadas por el diablo enemigo y Satanás, y eventualmente caerán en el Infierno.
Hebreos 11:16 dice lo siguiente: "Pero anhelaban una mejor, esto es, celestial; por lo cual Dios no se avergüenza de llamarse Dios de ellos; porque les ha preparado una ciudad".
Una simple criatura como el salmón puede vencer el trayecto difícil al nadar río arriba para regresar a su hogar. ¿Y qué hay de ustedes, hijos de Dios?
¿Pueden ustedes marchar diligentemente hacia la Nueva Jerusalén donde está Dios el Padre, el origen de su espíritu? ¿Verdad que sí?
Si ustedes no se dan por vencidos, sino que reciben la guía del Espíritu Santo durante el trayecto, ciertamente alcanzarán la Nueva Jerusalén.
Al igual que el salmón, que emigra con fuerza río arriba, yo ruego en el nombre del Señor que ustedes puedan conducirse en el fluir del espíritu y moverse con gozo y felicidad al lugar donde mora Dios el Padre.

Amados hermanos y hermanas en Cristo,
Les he explicado una parte de las obras que tomaron lugar en el 5º día de la Creación.
Mientras la atmósfera y las aguas se tornaban estables para construir un buen entorno para la supervivencia de los seres vivos mediante las obras de creación en el 4º día, Dios creó las aves en el aire y los peces en las aguas.
Dios puso Su poder y naturaleza divina en ellos y los creó según su especie de modo que pudieran vivir en un ambiente dado.
La Biblia, cuyo autor es Dios el Creador, menciona claramente que los animales fueron creados "según su especie", pero los evolucionistas no creen esta obra de la Creación.
En el siguiente estudio les mostraré de manera lógica cuán contradictoria es su exposición, y cuán infundada es su teoría.
También les explicaré que son los "grandes monstruos marinos" de los que habla Génesis 1:21, y por qué Dios los ha escrito y separado de los demás peces.

Amados hermanos y hermanas,
El Dios que manifestó aquellas obras asombrosas de creación en el principio es nuestro Padre Espiritual.
Ya que Él nos creo, también llega a ser nuestro Padre físico.
Yo anhelo que a través de estos estudios de Génesis ustedes lleguen a tener orgullo espiritual por el hecho de que "Dios el Creador es su Padre".
Ruego en el nombre del Señor Jesucristo que al ser dignos hijos de Aquel Padre, ustedes lleguen a ser Sus hijos verdaderos, buenos y aptos, sin ninguna forma de maldad.

[Amén]

 
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