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2016 Petición de Oración | Dios mide nuestra fe | Conferencia sobre 1 Juan

 
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Title
   Motivo de Oración 2009(1) - Bendición    
Speaker
   Rev. Jaerock Lee
Pasaje
   Deuteronomio 28:1-6
Date
   2009-01-01



: “Bendición”
(1er Motivo de Oración 2009)
:

“1Acontecerá que si oyeres atentamente la voz de Jehová tu Dios, para guardar y poner por obra todos sus mandamientos que yo te prescribo hoy, también Jehová tu Dios te exaltará sobre todas las naciones de la tierra.
2Y vendrán sobre ti todas estas bendiciones, y te alcanzarán, si oyeres la voz de Jehová tu Dios.
3Bendito serás tú en la ciudad, y bendito tú en el campo.
4Bendito el fruto de tu vientre, el fruto de tu tierra, el fruto de tus bestias, la cría de tus vacas y los rebaños de tus ovejas.
5Benditas serán tu canasta y tu artesa de amasar.
6Bendito serás en tu entrar, y bendito en tu salir.”


Amados hermanos y hermanas en Cristo,

Demos gracias y gloria a Dios el Padre quien nos ha guardado y quien ha estado con nosotros en el espacio espiritual durante este año 2008.

Dios el Padre, con Su amor por la Iglesia Manmin, nos ha mostrado innumerables señales, milagros y obras poderosas en el 2008.

Él ha venido guiándonos delicadamente a cada uno de nosotros de manera que mucha gente se ha dado cuenta de que estamos en los tiempos finales y se han preparado para ellos.

En este Servicio de Año Nuevo me gustaría que den gracias y gloria sinceras a Dios por darnos aquella gracia.

También deseo agradecer a todos aquellos quienes han venido dedicando sus vidas en muchos aspectos durante el año 2008.

Agradezco a todos los miembros de la iglesia por sus oraciones por esta iglesia y por el pastor, por trabajar fielmente en el reino de Dios, y por esforzarse para llegar a ser santificados.

¡Con toda seguridad Dios recompensará su esfuerzo y dedicación!



Hermanos y hermanas,
Este Servicio de Año Nuevo es un evento celebrado a nivel global.

Muchas personas han venido de Corea y de todo el mundo, y muchas otras personas están asistiendo a este servicio a través de la señal satelital de GCN y Manmin TV, y por Internet.

Todos están asistiendo a este servicio con un deseo sincero de dar las primeras horas del Nuevo Año a Dios el Padre. Anhelo que el aroma de sus corazones sinceros toque el corazón de Dios.

Al igual que el título de este mensaje, yo ruego en el nombre del Señor que bendiciones sorprendentes se derramen sobre ustedes en lo espiritual y en lo físico en el año 2009.

Debido a eso, espero que, tanto la Iglesia Manmin como sus miembros sean establecidos sobre todas las naciones.

Yo anhelo que ninguno de ustedes se desvíe de este fluir espiritual, sino que marchen hacia adelante vigorosamente en el año 2009.




Repitamos juntos el título del mensaje de hoy: “Bendición”

¡Que bueno es tan solo escuchar la palabra “bendiciones”!

No obstante, aquello que el mundo considera como bendición, es tan diferente a lo que los hijos de Dios consideran como tal.

¿De qué sirve haber recibido en esta tierra todo aquello a lo que el mundo llama bendición si no recibimos algún día la herencia del Cielo?

Asimismo, aunque heredemos el reino de Dios, sería lamentable de alguna manera si tan sólo recibimos unos pocos galardones.

Esta es la razón por la cual los hijos de Dios no deben desear bendiciones materiales tangibles, sino las recompensas y gloria eternas que se concederán en el reino celestial.

Pero entonces, ¿deben los hijos de Dios tener esperanza de bendiciones materiales, o deben esperar únicamente en las bendiciones celestiales?

¡Por supuesto que no!

Si alguien va a recibir muchas bendiciones en el cielo, ¿por qué no le daría Dios muchas bendiciones terrenales también?

3 Juan 1:2 dice: “Amado, yo deseo que tú seas prosperado en todas las cosas, y que tengas salud, así como prospera tu alma.”

Si nuestras almas prosperan en el mundo, también recibiremos grandes bendiciones en el reino celestial\; y si nuestras almas prosperan, entonces prosperaremos en todas las cosas en esta tierra y tendremos salud.

La gente del mundo se esfuerza e invierte todo lo mejor simplemente para ganar bendiciones terrenales.

Mas los hijos de Dios miran el futuro con la esperanza de recibir bendiciones en el reino espiritual. Aquellos que almacenan y siembran en el cielo, ciertamente recibirán bendiciones en esta tierra también.

Cuando damos nuestro dinero, tiempo, salud, esfuerzo y corazones a Dios con fe, de seguro cosecharemos el fruto en esta tierra así como en el cielo.

Sin embargo, el tiempo de cosecha de aquel fruto puede variar de persona a persona.

Quizás parezca que dos personas diferentes han sembrado exactamente lo mismo, no obstante, es posible que el fruto sea distinto.

Entonces, ¿está usted cosechando en la medida en la que está sembrando?

¿Está usted recibiendo las bendiciones que usted anhela recibir?

Durante el año 2009 – el “Año de Bendición” - ¿cómo podemos recibir la plenitud de la bendición?

Veremos tres aspectos que nos ayudarán a lograrlo.

Yo ruego en el nombre del Señor, que a través de este mensaje ustedes tengan esperanza, no solamente de bendiciones terrenales sino también de las recompensas y gloria que se concederán en el Día del Juicio Final.

Amados hermanos y hermanas en Cristo,
Para recibir la bendición completa, primeramente debemos cerciorarnos de cuánto hemos sembrado.

¡No podemos esperar la cosecha de algo si es que no hemos sembrado! Si lo hacemos, significa que estamos confiando en la suerte.

¡Es igual a la persona que se para debajo del árbol de manzanas esperando que caiga una!

No podemos esperar buenos frutos luego de sembrar malas semillas. Una vez que el granjero ha terminado su cosecha, selecciona las mejores semillas para la siembra del siguiente año.

No tiene sentido que nos quejemos de no haber obtenido buenos frutos si sembramos malas semillas.

Tampoco podemos esperar una cosecha abundante después de sembrar solamente pocas semillas.

Supongamos que tenemos un terreno de 10 acres, pero sembramos las semillas solamente en 1 acre. Entonces, ¿tendría sentido que esperemos cosechar en los 10 acres?

Si esperamos una cosecha abundante, lo más razonable es que sembremos de forma abundante.

Esto es así de acuerdo a las leyes espirituales también.

Gálatas 6:7 dice: “No os engañéis\; Dios no puede ser burlado: pues todo lo que el hombre sembrare, eso también segará.”

En 2 Corintios 9:6 leemos: “Pero esto digo: El que siembra escasamente, también segará escasamente\; y el que siembra generosamente, generosamente también segará.”

Entonces, ¿ha sembrado usted de acuerdo a las bendiciones que desea recibir?

“Sembrar” no solamente significa dar ofrendas monetarias.

Por supuesto que debemos sembrar ofrendas monetarias, pero también debemos sembrar otras cosas materiales y espirituales tales como la oración, el servicio voluntario para la iglesia, la confesión de nuestros labios, el agradecimiento, y el gozo.

A pesar de que anhelamos recibir bendiciones, si no sembramos cosas materiales, oración, trabajo en el reino de Dios, etc., nunca podremos recibir bendiciones.

Aunque demos mucho en ofrendas, las bendiciones llegarán muy lentamente si no oramos.

Las bendiciones se retrasarán si no trabajamos cumpliendo nuestras responsabilidades en el reino de Dios.

La voluntad de Dios es la de dar bendiciones materiales a aquellos que oran y trabajan fielmente, así como a aquellos cuyas almas son prósperas.

¡Esto es bendición plena y completa!

Asimismo, si sembramos en ofrendas, en oraciones y en trabajo diligente para el reino de Dios, pero si lo hacemos sin fe y esperanza, entonces no estamos sembrando apropiadamente.

Algunas personas siembran de esta manera porque ven a otros hacer lo mismo, pero en realidad no están sembrando con fe y esperanza.

Estas personas son las que intentan dentro de sus limitaciones, pero si no obtienen ningún fruto, pronto se dan por vencidos.

Dios el Padre no recibe simplemente la ofrenda o el hecho de trabajar para Él, sino que recibe el aroma del corazón de aquellas acciones.

El espeso aroma del corazón involucrado en estas acciones será aceptado por Dios solamente cuando sembramos con fe y esperanza.

Algunas personas siembran con un corazón sincero, pero pierden sus bendiciones debido a sus palabras.

Si nos quejamos o hacemos confesiones negativas, es igual a desenterrar aquello que hemos plantado, o a destruir lo que hemos construido.

Por tanto, no debemos simplemente pensar en el hecho de que hemos sembrado mucho, sino debemos observar cuánto hemos sembrado en realidad ante los ojos de Dios.

Pero cuando sembramos ante Dios el Padre, debemos sembrar lo que es perfecto para que podamos cosechar la bendición completa.

Levítico 22:20-22 dice: “Ninguna cosa en que haya defecto ofreceréis, porque no será acepto por vosotros. 21Asimismo, cuando alguno ofreciere sacrificio en ofrenda de paz a Jehová para cumplir un voto, o como ofrenda voluntaria, sea de vacas o de ovejas, para que sea aceptado será sin defecto. 22Ciego, perniquebrado, mutilado, verrugoso, sarnoso o roñoso, no ofreceréis éstos a Jehová, ni de ellos pondréis ofrenda encendida sobre el altar de Jehová.”

Por consiguiente, cuando damos una ofrenda a Dios, ésta debe ser aceptable ante Él.

No debemos dar dinero que se ha ganado de maneras injustas. Asimismo, si damos egoístamente, aquella ofrenda no será considerada como ofrenda íntegra y apropiada.

Si usted piensa que no está recibiendo bendiciones a pesar de estar sembrando ante Dios, yo le animo a examinar si usted ha dado voluntariamente con un corazón alegre.

Además, cuando sembramos oración o nuestro servicio para el reino de Dios, debemos examinar si lo estamos haciendo apropiadamente.

Siempre he explicado qué tipo de oración y servicio es apropiado ante los ojos de Dios. Cuando sembramos nuestras ofrendas, oraciones, y servicio ante Dios de una manera apropiada, Él nos bendecirá de acuerdo a la medida de nuestra fe.

¡Él quizás nos de bendiciones apretadas, remecidas, y abundantes, o 30, 60 o 100 veces más!

¡Por supuesto, mientras más sembremos, más recibiremos!
Sin embargo, dar mucho no tiene nada que ver con la cantidad de dinero en comparación con otras personas.

Algunas personas quizás tengan solamente dos monedas de cobre, pero quizás es todo lo que tienen.

Algunas personas quizás puedan orar solamente por un corto tiempo, pero se esfuerzan y oran fervientemente y de todo corazón cuando lo hacen.

Aunque la tarea encomendada por Dios sea algo pequeña, algunas personas hacen su mejor esfuerzo por cumplirla.

Dios conoce la situación de cada uno de nosotros\; si entregamos todo nuestro corazón con fe y esperanza, y si nos esforzamos, Dios no lo considera como algo insignificante.

Por eso les animo a examinar qué y cuánto han sembrado ante Dios de acuerdo a Su Palabra.

Yo ruego en el nombre del Señor que ustedes examinen si poseen las vasijas apropiadas para recibir las bendiciones de acuerdo a las reglas de la justicia, y que se conviertan en aquellas vasijas con el fin de recibir bendiciones.

En segundo lugar, para recibir la bendición completa debemos examinar si la estamos esperando con fe sin intervención de nuestros pensamientos humanos.

Inclusive la gente del mundo cree que cosechará el fruto cuando siembra la semilla. Por ejemplo, ellos creen que al invertir, recibirán muchas ganancias.

También creen que cosecharán mucho si siembran mucho, aunque su creencia se limita a las cosas visibles solamente.

Si les decimos que siembren en el reino de los cielos, el cual es invisible, ellos no creerán. Si les decimos que siembren para algo que no pueden ver o tocar al momento, la mayor parte de ellos tendrá dudas al respecto y no lo harán.

Mas Hebreos 11:1 dice: “Es, pues, la fe la certeza de lo que se espera, la convicción de lo que no se ve.”

Por eso, aquellos que siembran con fe no miran la realidad de las situaciones actuales.

A pesar de que no ven nada al momento, simplemente dependen de la palabra de Dios y siembran… ¡Eso es sembrar con fe!

¡Yo he estado haciendo esto desde conocí a Dios!

A pesar de no tener dinero en mi mano, yo confié en la Palabra y confesé que cosecharíamos según lo que habíamos sembrado… y disfruté el hecho de dar para Dios.

Pues Dios dice que mientras más sembramos más cosecharemos, por eso siempre me esfuerzo por darle lo mejor a Dios.

Incluso después de la apertura de esta iglesia, he venido sembrando en diferentes áreas solamente con fe.

Sembré para levantar pastores, para establecer el Comité de Artes Escénicas, y para la evangelización de Corea y del mundo entero.

Como siempre digo, ¡no sembramos porque tenemos más que suficiente!

Yo no sembré e invertí porque necesitábamos urgentemente muchos pastores o el Comité en aquel entonces.

No sembré porque podía ver claramente el fruto del evangelismo en Corea y en todo el mundo.

Solamente sembré dependiendo en la palabra de Dios y esperando con fe el fruto que sería revelado en la realidad.

Es por eso que no detuvimos la evangelización mundial a pesar de las dificultades, sino que tuvimos una fe aún mayor en aquellas circunstancias.

Lo más importante es que, mientras sembrábamos no utilizamos ningún pensamiento humano para preguntar cuándo o si realmente podríamos ver el fruto de la evangelización.

De igual forma, sembrar en fe no significa solamente el hecho de dar ofrendas.

Desde la apertura de esta iglesia, hemos estado orando incesantemente por el Gran Santuario.

No hemos dado ofrendas para la construcción del Gran Santuario, pero hemos estado sembrando oraciones y ofrendas fervientes para el reino de Dios.

No hemos tenido pensamientos humanos tales como: ¿podemos en verdad construir el Gran Santuario?

Hay muchas cosas que son imposibles en la sabiduría y pensamientos de los hombres, pero para Dios, el Todopoderoso, nada es imposible.

Debido a que hemos estado sembrando nuestras ofrendas y oraciones, el Gran Santuario ciertamente se construirá según los métodos de Dios cuando llegue el tiempo.

El hecho de querer cosechar sin haber sembrado no está de acuerdo con la justicia, y si dudamos utilizando nuestros pensamientos humanos, tampoco obramos de acuerdo a la justicia para recibir bendiciones.

Consecuentemente, es importante sembrar, pero también es importante esperar las bendiciones con fe sin tener ningún pensamiento humano.

La segunda parte de 2 Crónicas 20:20 dice: “…Creed en Jehová vuestro Dios, y estaréis seguros\; creed a sus profetas, y seréis prosperados.”

Para recibir bendiciones y respuestas, debemos confiar en el Dios el Señor y en el profeta que transmite Su palabra.

Cuando Israel pasó por una sequía durante tres años y medio, la viuda de Sarepta confió en el profeta Elías.

Elías le dijo algo sin sentido en lo absoluto hablando en lo físico, pero la viuda de Sarepta confió en él y obedeció.

En 1 Reyes 17:13-16 dice: “Elías le dijo: No tengas temor\; ve, haz como has dicho\; pero hazme a mí primero de ello una pequeña torta cocida debajo de la ceniza, y tráemela\; y después harás para ti y para tu hijo. 14Porque Jehová Dios de Israel ha dicho así: La harina de la tinaja no escaseará, ni el aceite de la vasija disminuirá, hasta el día en que Jehová haga llover sobre la faz de la tierra. 15Entonces ella fue e hizo como le dijo Elías\; y comió él, y ella, y su casa, muchos días. 16Y la harina de la tinaja no escaseó, ni el aceite de la vasija menguó, conforme a la palabra que Jehová había dicho por Elías.”

Parecía que obedecer era algo absolutamente imposible de acuerdo a la situación en ese entonces, pero la viuda confió en el profeta y le obedeció.

A pesar de ser algo que no concordaba con sus pensamientos, ella obedeció la palabra del profeta cuando él le dijo que hacerlo sería una bendición.

Ustedes pueden identificarse claramente con esto recordando las pruebas en los años 98 y 99.

Yo les dije muchas veces que las tres pruebas eran pruebas de bendición, y les animé a no ver, escuchar o divulgar cualquier cosa que no fuera verdad.

Aquellos que confiaron en esa palabra y obedecieron recibieron bendición de parte de Dios.

Dios concedió no solamente bendiciones materiales sino también abundantes bendiciones espirituales.

Si usted examina su corazón, sus pensamientos y sus obras en aquellos días, entenderá cuán preciso es lo que le estoy diciendo.

Y no tan solo en aquellos días, sino incluso ahora muchos de nuestros miembros reciben este tipo de bendición y dan sus testimonios.

De acuerdo a la medida en que confían en las palabras de su pastor, experimentan que la magnitud y el número de bendiciones que reciben llegan a ser diferentes.

Yo les animo a examinar cuánto han confiado en su pastor y cuánto han obedecidos sus palabras.

Entonces, yo creo que ninguno de ustedes dirá: “yo he estado sembrando, orando y trabajando para el reino de Dios pero no he recibido bendiciones.”

¿Hay alguien quien ha confiado en el pastor y ha obedecido su palabra pero que aún no ha recibido bendición?

Si es así, yo quiero que usted se de cuenta de que está pasando por un proceso de pruebas a fin de recibir la bendición completa.

En tercer lugar, esta es la razón por la que debemos pasar las pruebas de bendición y sentir el amor de Dios en ellas para poder recibir bendiciones íntegras y completas.

Dios el Padre no siempre ha permitido las situaciones más cómodas para mí y los miembros de esta iglesia.

Físicamente hablando, Él ha permitido situaciones difíciles, y cuando hemos vencido cada una de aquellas situaciones con fe, con paciencia y con amor, Él nos ha guiado hacia el camino a mayores bendiciones.

Lo mismo ha sucedido con todos quienes han estado en la Iglesia Manmin hasta ahora.

De hecho, si consideramos solamente el aspecto físico, ¿cuántos de ustedes han estado viviendo una vida cómoda en fe?

Por supuesto, en sentido espiritual, nosotros en la Iglesia Manmin tenemos el mejor ambiente para vivir nuestra vida cristiana.

Pero en un sentido físico, también ha habido tiempos de pruebas, y tiempos que no hubiésemos podido sobrellevar sin fe.

Asimismo, para poder alcanzar el nivel más alto en lo espiritual, ha habido pruebas muy duras.

En algunas ocasiones hemos tenido que correr al punto de quedar sin aliento para mantenernos en el fluir de lo espiritual e integridad de espíritu.

En otras ocasiones hemos tenido que sobrellevar los momentos dolorosos de la recuperación de heridas que se estaban enconando.

Pues para que la semilla que se siembra en la tierra crezca y de fruto, tiene que resistir la lluvia, el viento e incluso las tormentas, así como el peligro de los insectos dañinos.

De igual modo, a nosotros se nos concede las mejores circunstancias espirituales para que el mejor grano de trigo salga de nosotros, por eso necesitamos tiempos de prueba.

Solamente el trigo que vence aquellas pruebas será fruto de bendición y gozo del granjero.

Es por eso que Dios el Padre ha permitido que nuestra iglesia y los miembros pasen por estas pruebas de bendición.

Y a pesar de que aquellas pruebas de bendición nos hicieron sentir cansados, pronto nos dimos cuenta de que todas ellas representaban el amor de Dios el Padre.

El amor de Dios el Padre quiere hacer de nosotros Sus hijos verdaderos –el mejor trigo. Esto es similar respecto a las bendiciones en todas las demás áreas.

Para darnos bendiciones completas, Dios siempre nos permite pasar por el proceso de prueba.

Si las bendiciones nos fuesen concedidas fácilmente y sin tener que pasar por aquellos procesos de prueba, ¿cómo podríamos entender su valor?

Nosotros entendemos el valor de las medallas de oro en los Juegos Olímpicos solamente luego de pasar por el sudor y el entrenamiento, incluso si parece difícil y duro al momento.

Podremos entender el verdadero valor de las bendiciones materiales y dar gracias por ellas y por aquellas concedidas a los obreros de Dios solamente cuando las recibimos luego de pasar por el proceso de prueba.

Yo anhelo que muchos de ustedes puedan dar este tipo de gracias a Dios en el 2009.

Pero en realidad usted podrá dar gracias totales al Señor cuando alcance el reino celestial.

Cuando usted vea todas las cosas que le han sido concedidas en el reino celestial, lo cual es mucho más de lo que usted ha entregado y ha hecho por Dios, sentirá el amor de Dios el Padre.

Usted derramará lágrimas de gozo y gratitud verdadera ante el amor de Dios el Padre quien nos ha refinado y cambiado en la tierra para recompensarnos con bendiciones plenas y completas en el reino de los cielos.

Yo ruego en el nombre del Señor que muchos entre ustedes logren hacer este tipo de confesión de gozo y gratitud ante el trono de Dios en la Nueva Jerusalén.




Amados hermanos y hermanas en Cristo,
Ciertamente Dios los bendecirá permitiéndoles cosechar de acuerdo a la manera en que han sembrado y han obrado en fe.

Como está escrito en Gálatas 6:9: “No nos cansemos, pues, de hacer bien\; porque a su tiempo segaremos, si no desmayamos.”

Aquello que usted ha sembrado ciertamente lo cosechará cuando llegue el tiempo si usted sigue adelante con fe y sin dudar.

¡Este ha sido el caso de nuestra iglesia hasta ahora!

A pesar de no haber tenido un fruto de bendición en un momento dado, seguimos adelante orando con nuestros ojos de fe.

Como resultado de ello los frutos de bendición se han revelado uno por uno en todo lugar.

¡Es Dios quien conoce el momento y lugar propicios para darnos Sus bendiciones!

Por eso no debemos decidir un tiempo y esperar que llegue, sino que debemos esperar con fe en el tiempo propicio a los ojos de Dios.

Dios ha proclamado el año 2009 como el “Año de Bendición”, el cual es también el título del mensaje de este servicio de Año Nuevo.

Hoy el mundo entero está hablando solamente acerca de las dificultades económicas, y en tiempos como este Dios está proclamando “¡Bendiciones!”



En el pasaje bíblico de hoy Dios nos dice:
“…te exaltaré sobre todas las naciones de la tierra”
Y dice también:
“Y vendrán sobre ti todas estas bendiciones, y te alcanzarán”

Dios dice que recibiremos bendiciones en todo aspecto de nuestras vidas\; en nuestras familias, trabajos, áreas de negocios, etc., y dice que recibiremos bendiciones al entrar y al salir.

¡Son palabras llenas de esperanza!

Sin embargo, existe una condición detrás de toda promesa que el Señor nos hace.

En este caso es:
“…si oyeres atentamente la voz de Jehová tu Dios, para guardar y poner por obra todos sus mandamientos que yo te prescribo hoy”

¡Nosotros tenemos que obedecer la Palabra de Dios!

El mundo se dirige hacia situaciones más y más difíciles, y Dios el Padre está buscando personas que sean bien entrenadas espiritualmente.

Dios busca a aquellos que cultivan la fidelidad y que siguen el camino correcto, que permanecen en la verdad en cualquier tipo de circunstancia.

Dios quiere revelar Su gloria bendiciendo a tales hombres de Dios indiferentemente del fluir físico de este mundo.

¡Este es el tiempo para que los hombres de Dios salgan a la luz y brillen!

El valor de un artículo genuino resplandece aún en las situaciones más adversas.

Yo anhelo que ustedes crean profundamente que el 2009 es el “Año de Bendición.”

Me gustaría que ustedes perfeccionen su fe mediante las obras de acuerdo a la palabra de Dios que dice: “la fe se complementa con las obras.”

Si obramos de este modo, recibiremos bendiciones como iglesia así como a nivel personal.

Yo ruego en el nombre del Señor que este año 2009 la Iglesia Manmin propague en todo el mundo la gloria de Dios el Padre quien es la fuente de toda bendición.


[Amén]

 
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