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2016 Petición de Oración | Dios mide nuestra fe | Conferencia sobre 1 Juan

 
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Title
   El Mensaje de la Cruz(14) - LA CRUCIFIXIÓN (2da.Parte)    
Speaker
   Rev. Jaerock Lee
Pasaje
   Mateo 27:44, Lucas 23:39-41, Juan 19:34
Date
   2007-11-14



EL MENSAJE DE LA CRUZ 14 DVD

LA CRUCIFIXIÓN (2da.Parte)

La Escritura:
Mateo 27:44 “Lo mismo le injuriaban también los ladrones que estaban crucificados con Él.”

Lucas 23:39-41 “Y uno de los malhechores que estaban colgados le injuriaba, diciendo: Si tu eres el Cristo, sálvate a ti mismo y a nosotros. Respondiendo el otro, le reprendió, diciendo: ¿Ni aun temes tú a Dios, estando en la misma condenación? Nosotros, a la verdad, justamente padecemos, porque recibimos lo que merecieron nuestros hechos\; mas este ningún mal hizo.”

Juan 19:34 “Pero uno de los soldados le abrió el costado con una lanza, y al instante salió sangre y agua.”


Amados Hermanos en Cristo:
Esta es la prédica número 14 del Mensaje de la Cruz.
En la última prédica, les hable acerca de la providencia de Dios en la crucifixión de Jesús, por qué fue clavado en Sus manos y pies y por qué se le despojó de Sus vestiduras. La razón por la que Jesús fue clavado en Sus manos y pies fue para redimirnos de los pecados que cometemos con muestras manos y pies.
Si no tuviéramos manos ni pies, no pecaríamos. Si Jesús no hubiese derramado Su sangre al ser clavado en la cruz, no hubiéramos sido perdonados de nuestros pecados, aun a pesar de habernos arrepentido.
Hubiéramos tenido que cortarnos nuestras manos y sacarnos nuestros ojos si pecábamos con las manos o con los ojos. Si cometíamos adulterio o idolatría, hubiéramos sido apedreados hasta morir de acuerdo a la ley del Antiguo Testamento.
Pero ahora si tan sólo nos arrepentimos de todo corazón y dejamos de pecar, todos nuestros pecados son perdonados por la sangre de Jesús. ¡Qué agradecidos debemos estar! Si tenemos siempre presente el inmenso amor de Jesús, sólo podremos amarlo más y más.
Oro en el nombre del Señor para que siempre recuerden este amor y así puedan permanecer siempre en la luz.

Amados Hermanos en Cristo:
Puesto que Jesús derramó Su sangre, se hizo maldición y fue colgado en un madero, nosotros los que creemos en todo esto, somos perdonados de nuestros pecados y somos libres de todas las maldiciones de la ley.
Aquellos hijos de Dios quienes creen y aceptan a Jesús como su Salvador son liberados de las enfermedades, dolencias, pobreza, y de toda clase de infortunios. Por eso, los que reciben al Señor y viven de acuerdo a la Palabra de Dios siempre están protegidos.
Sin embargo, aun si vivimos por la Palabra, las pruebas y desgracias continuaran viniendo, pero son pruebas para nuestra bendición.
Santiago 1:12 dice, “Bienaventurado el varón que soporta la prueba\;” por eso, si soporta la prueba con acción de gracias y gozo, Dios reconocerá que ha sobrellevado la prueba con agradecimiento. La última parte del pasaje dice, “…porque cuando haya resistido la prueba, recibirá la corona de vida, que Dios ha prometido a los que le aman.”
También, Mateo 5:10 cita, “Bienaventurados los que padecen persecución por causa de la justicia, porque de ellos es el reno de los cielos”
Si en una situación enfrenta privaciones por haber actuado rectamente en el nombre del Señor, y las acepta con acción de gracias, recibirá bendiciones espirituales y materiales.
Entonces, ¿Qué debe hacer si encara pruebas y desgracias por no vivir según la Palabra de Dios? En este caso, debe arrepentirse de su mala conducta y enmendar su camino.
Por cierto, aquí hay ciertas condiciones. Siempre les he dicho estas cosas. Cuando los que están en el Primer y Segundo Nivel de fe pecan, hay pecados que pueden ser perdonados si se arrepienten. En el Tercer Nivel de fe, hay pecados que no deben cometerse. En este Tercer Nivel o más arriba, hay pecados que conducen a la muerte y otros que no son de muerte. Dios dice que no debemos de orar por aquellos que cometen pecado de muerte.
Si están en el Tercer Nivel de fe o más arriba, ya saben qué pecados son de muerte. Si voluntariamente cometen esos pecados, no serán salvos, por eso Dios nos está diciendo que no debemos de orar por ellos. Si ya se encuentran en el Tercer Nivel de fe o más arriba, deben tener una fe relativamente fuerte. Por eso, ¿Cómo podrían cometer pecados que son de muerte?
Si primero derriban el muro de pecados y oran con fe, las pruebas se irán. Sin embargo, en algunos casos, aun cuando no hayan pecado, podrán enfrentar dificultades debido a los errores de otras personas. Incluso en este caso, si confían en Dios, Él obrará conforme a su fe.
Por ejemplo, el 3 de octubre de 1994, mientras conducía el Pastor Young-shik Kang, uno de los co-pastores de la Iglesia Manmin, chocó contra una escavadora. En este accidente, su carro resultó tan dañado que quedó totalmente destrozado. Apenas pudo salir por la ventana, pero su cuello resultó seriamente lesionado. El cartílago de su garganta se había hecho pedazos, y si no se operaba inmediatamente, su muerte era inminente. El hueso que bloquea el esófago para respirar y el ducto para ingerir alimentos, estaban completamente destrozados\; y si bien el oxígeno ingresaba a su organismo mientras respiraba\; sin embargo, cuando tragaba algo, la respiración se le obstruía, y podía morir asfixiado.
Además, los médicos dijeron que luego de la operación, no podría hablar. No obstante, no recibió ningún tratamiento médico. Dejó el hospital al día siguiente para venir a recibir mi oración.
Luego de la oración, comenzó a recobrarse, y después de 3 días ya podía comer. Al séptimo día sintió como un cosquilleo en su cuello y tosió, y un pedazo de hueso roto salió. Los cirujanos tendrían que haber cortado su garganta para extraer ese pedazo de hueso roto, pero Dios lo hizo salir en forma natural.
Después de eso, se recuperó y pudo ingerir alimentos sólidos y carne. Desde entonces, ha estado trabajando en su ministerio sin ningún problema.

Queridos Hermanos:
¿Qué deben hacer en el caso de los bebes que no pueden mostrar su fe, si están enfermos o sufren algún accidente?
En estos casos, ellos pueden experimentar el obrar de Dios por la fe de sus padres. En una ocasión, una uva muy grande se introdujo en las vías respiratorias de un bebe de 2 meses de edad, y su situación era crítica.
Esta uva en coreano se llama “Geo Bong” que significa “uva grande”, ¡Porque realmente es grande! La uva llegó hasta el pulmón del bebe y ya la sangre estaba entrando en su pulmón, y no podía respirar bien.
Los doctores decían que no tenía ninguna esperanza de vivir y que ni siquiera lo podían operar porque era muy pequeño. Por último, el flujo de oxígeno hacia su cerebro disminuyó lo que le causó un problema cerebral. Dijeron que si sobrevivía, no crecería de forma normal. Sin oxígeno las células morirían.
En esa situación, sus padres decidieron confiar sólo en Dios y, en primer lugar, se arrepintieron por no haber vivido conforme a la Palabra de Dios.
Entonces, luego de recibir por fe la oración de sanidad que está grabada en el Servicio Automático de Respuesta Telefónica, el bebe comenzó a recuperarse rápidamente. El niño, que estaba esperando morir en la unidad de cuidados intensivos, después de una semana fue dado de alta del hospital.
Dos días después, le tomaron unos Rayos-X, y los padres y los doctores una vez más se quedaron sorprendidos.
El bebe no tenía ningún problema en el cerebro, y la uva en el pulmón había desaparecido totalmente, incluso las semillas.
El Dios todopoderoso la desintegró con su poder.

Queridos Hermanos en Cristo:
De igual forma, los hijos de Dios que creen en el Señor, si oran con fe, pueden recibir respuestas y bendiciones en el nombre del Señor quien nos redimió de nuestros pecados.
Pero la mayor bendición al aceptar al Señor es que ahora vamos al reino de los cielos y no al infierno. El infierno es un lugar espantoso y horrible.
Marcos 9:48-49 dice, “Donde el gusano de ellos no muere, y el fuego nunca se apaga. Porque todos serán salados con fuego.” Esto describe qué clase de castigo recibirán aquellos que van al infierno. Todos serán salados con fuego.
Hace algún tiempo, tuve una visión en la cual vi a las almas en el infierno retorciendo sus cuerpos como si estuvieran bailando frenéticamente. Tal como la sal revienta en una sartén caliente, sus cuerpos parecían estar saltando y doblándose debido al dolor y al calor del lago de fuego.
¡Sólo vean esto! Ahora la sal está reventando. Nuestro Señor dijo que todos serán salados con fuego. Es igual que esto. Las personas saltarán como la sal que revienta en una sartén caliente y sus cuerpos se retorcerán de dolor.
Y no sólo está el lago de fuego sino también el lago de azufre, que es 7 veces más caliente que el lago de fuego. El lago de azufre es para las almas que han cometidos pecados más graves que las que están en el lago de fuego.
Las almas en el lago de azufre no se retuercen ni gritan. El dolor y la agonía son tan intensos que ni siquiera pueden mover sus cuerpos ni emitir ningún sonido.
Las almas en el infierno sufren el castigo eterno sin descanso ni respiro en el lago de fuego y en el lago de azufre, y ni aun deseándolo pueden morir.
Por eso, la Biblia dice que es mejor que nos cortemos nuestras manos y pies para no pecar, que ir al infierno.
No mucho tiempo después de la inauguración de esta Iglesia, Dios me mostró el lago de fuego en el infierno y el lago de azufre. El lago de fuego es inmenso.
En los alrededores de la Casa de Oración “Galilea”, a menudo en las mañanas podemos ver una especie de bruma. El agua se evapora del lago, y forma como una neblina que cubre el lago. Es una vista bellísima. Yo la veo frecuentemente.
Sin embargo, digamos que hubiera una neblina muy densa. Cuando hay este tipo de neblina pesada los aviones no pueden despegar. Imaginen esto en su mente. Ahora, en este cuadro, imagínense ver solamente infinidad de cabezas.
Los que están en el lago de fuego sólo se les ve del pecho para arriba. Parece como si estuvieran bailando en una discoteca. Bailan y mueven sus cuerpos en lugares oscuros con muchas luces. Por favor, entiendan que esto no es nada agradable\; es algo que trata de describir esta situación. Y debido a que hace tanto calor, sus cuerpos se retuercen violentamente, todos sus cuerpos se doblan de dolor.
Pero en el lago de azufre, las personas están hundidas hasta el cuello. Ahí, ni siquiera pueden torcer sus cuerpos ni hacer ningún sonido. En el lago de fuego, al menos pueden gritar, pero en el lago de azufre, no pueden ni siquiera gritar porque es muy caliente.
Suponga que está siendo torturado. Al menos puede gritar cuando no soporta el dolor. Si la tortura es realmente insoportable, sólo podrá gemir.
En el lago de azufre no pueden ni siquiera gritar.
Al principio yo no sabía si sus cuerpos se estaban retorciendo o no, porque sólo veía del cuello para arriba. Antes, pensaba que no podían ni siquiera mover sus cuerpos porque estaba muy caliente, pero ahora creo que, tal vez, sus cuerpos se estaban retorciendo, pero no los podía ver porque estaban ocultos por el ardiente azufre.
De cualquier forma, no los podía ver retorciéndose. Pero con toda seguridad no podían gritar debido al intenso dolor. Y esto seguirá por siempre. Y no terminará ni en millones de años. Tendrán que sufrir para siempre en el fuego del infierno.
Sin embargo, los tormentos que están descritos en el libro “Infierno” son de hecho los más llevaderos.
Entonces, ¿Cuándo se decidirá el castigo eterno del fuego del infierno para cada alma? Todo está en el Libro “Infierno”. Habrá 7 años de Gran Tribulación y, luego de esto, vendrá el Milenio en esta tierra. Después que termine el Reino Milenial, vendrá el Juicio del Gran Trono Blanco.
Estas almas recibirán el Juicio del Gran trono Blanco y serán echadas al infierno. Sufrirán para siempre en el lago de fuego y de azufre. Hasta entonces, recibirán los tormentos que están descritos en el libro “Infierno”. En el Hades, sin embargo, antes de ser echados al infierno, tendrán algún tipo de descanso.
Digamos que un matrimonio recibe el mismo castigo. Si el esposo está siendo torturado, su esposa descansara viéndolo. Pero no sólo lo verá. Maldecirá a su esposo, culpándolo por haber ido al infierno. Así podrán, al menos, tener unos segundos de descanso. Pero los que son echados en los lagos de fuego y de azufre no tendrán nunca ningún descanso.
Si alguna vez les han aplicado una inyección o una compresa de hielo para aliviarlos de algún dolor, podrán entender esto. Se sienten mucho mejor si al menos se les alivia del dolor por un par de minutos en vez de sentirlo continuamente. Es mucho mejor descansar un rato del dolor. En el infierno, en el lago de fuego y de azufre, no hay nada parecido al descanso.
Pero entre los que han visto el infierno por la gracia de Dios, algunos dicen que vieron otras clases de tormentos, diferentes que en el lago de fuego y de azufre.
Vieron a personas siendo atormentadas por serpientes enroscándose alrededor de sus cuerpos o águilas sacándoles los ojos. Vieron a otros siendo torturados con lanzas, espadas y agujas.
Sin embargo, la Biblia definitivamente dice que el infierno es el lago de fuego y de azufre. Por eso, el Hades es el lugar donde se dan otra clase de tormentos.
Hades es el lugar donde están las almas muertas de quienes no son salvos esperando el día del juicio final, es decir el Juicio del Gran Trono Blanco. Este lugar también pertenece al infierno en un sentido amplio, y el dolor que se sufre allí es intenso, pero no es el verdadero infierno.
Las almas que reciben tormentos aquí antes del juicio irán al lago de fuego o de azufre luego del juicio. El dolor del tormento en el lago de fuego y de azufre no puede ser comparado con el tormento en el Hades. Si sabe del temor del infierno, declarará desde lo profundo de su corazón que es mucho mejor cortarse sus manos y pies que ir al infierno.
Cuando llegué a saber lo espantoso que es el infierno, tome una firme determinación, diciendo, “No dejaré que ninguno de los miembros de nuestra Iglesia vaya al infierno.”
Además, porque me siento tan apenado por las muchas almas que en todo el mundo están yendo al infierno porque no conocen la verdad, he dedicado todo mi esfuerzo a la misión mundial para salvar siquiera un alma más.
Gracias a Dios, aquellos entre ustedes que han conocido y aceptado al Señor pueden ser perdonados de sus pecados por medio de los sufrimientos que Jesús llevó en la cruz, y podrán ir al reino de los cielos.
Pero no es que son perdonados tan sólo confesando con su boca, “Señor, yo creo.”
1 Juan 1:7 cita, “Pero si andamos en luz, como él está en luz,” Es decir, nuestro Dios Padre está en la luz y aquí “Luz” significa la verdad y la bondad misma, sin absolutamente nada de maldad. Y, “tenemos comunión unos con otros, y la sangre de Jesucristo su hijo nos limpia de todo pecado.” En este versículo pueden ver que hay una condición que se debe cumplir para ser perdonados de los pecados.
La condición es que debemos andar en la luz. En ninguna parte de la Biblia, incluyendo el Antiguo y el Nuevo Testamento, dice que podemos ser salvos aun cuando continuemos pecando.
Lo que Dios, los profetas, Jesús, y Sus discípulos enseñan es que debemos echar fuera nuestros pecados y llegar a ser santos.
Mateo 7:21 dice, “No todo el que me dice: Señor, Señor, entrará en el reino de los cielos, sino el que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos.”
Solamente cuando nos arrepentimos, dejamos el pecado y no pecamos más, y vivimos en la luz, podemos ser perdonados de nuestros pecados por la sangre de Jesús.
Cuando Jesús fue colgado en la cruz, muchos se juntaron alrededor, y se burlaron de Él y lo insultaron.
Le dijeron, “Si en verdad eres hijo de Dios, baja de la cruz ahora.” Este es el lado perverso de los necios quienes estaban burlándose e insultando a Jesús, quien estaba muriendo por ellos.
Si no hubiéramos conocido la verdad, hubiéramos hecho lo mismo que ellos. Pero ya que llegamos a conocer la verdad y a aceptar al Señor, sabemos lo agradecidos que debemos estar. Mientras muchos se estaban burlando de Jesús, había dos criminales que estaban colgados uno a cada lado de Él en la cruz.
Mateo 27:44 cita, “lo mismo le injuriaban también los ladrones que estaban crucificados con él.” Pero Lucas 23:39-43 nos dice algo diferente.
Cuando uno de los criminales lanzaba insultos a Jesús, el otro criminal lo reprendía.
Entonces, ¿Por qué hay esta clase de diferencias en la Biblia? El propósito de Dios es que quienes leyeran posteriormente la Biblia, pudieran sentir este episodio en la forma más real posible.
La escena de la crucifixión de Jesús no podía ser grabada en video como hoy en día, y sólo podía ser recogida con palabras.
Para que se escribiera todo en forma detallada en la Biblia, que describe el cultivo del ser humano y el camino de la salvación, no hubieran bastado ni siquiera miles de libros.
En este sentido, incluso el pasaje de la crucifixión tuvo que ser resumido y Dios permitió que fuera recogido de manera que pudiéramos sentir el episodio de la forma más real posible.
¿Por qué no trata de imaginar la escena? Hay 3 cruces en el Gólgota y la muchedumbre que ha venido para presenciar la ejecución está gritando alrededor de las cruces.
Los soldados romanos están impidiendo con sus lanzas y escudos que la multitud avance. La gente está parada en semicírculo\; y la cruz y los soldados están al centro. Por eso, de acuerdo a la ubicación de cada persona, se podía escuchar cosas diferentes.
Las cruces habían sido puestas en un montículo y la multitud estaba en la parte baja. Si uno estaba al lado del criminal que lanzaba improperios a Jesús, podía claramente escuchar lo que este criminal estaba diciendo, pero no podía oír muy bien lo que el otro criminal estaba hablando.
La cruz del Señor estaba en el centro, y los que se encontraban en un extremo, tenían que haber oído claramente al criminal cerca de ellos. Pero no podían escuchar al otro criminal en el otro extremo. Por eso, en el momento en que uno de los criminales reprendía al primero que estaba al otro extremo, la gente no podía haber escuchado al segundo criminal\; y además, podía parecer que el segundo criminal le hablaba a Jesús que estaba en el centro. El segundo criminal al voltear su cara para el otro lado y hablar, podía parecer que estaba hablando a Jesús. Pero no podían escucharlo bien ya que había mucho ruido, alboroto, burla y escarnio.
Además, dado que los criminales estaban agonizando en la cruz, en realidad no podían hablar tan fuerte.
En esta situación, el criminal arrepentido reprendió al otro que lanzaba insultos a Jesús. Pero para alguien que no estuviera al lado del criminal que decía improperios, podía parecer que el criminal arrepentido también lanzaba insultos a Jesús. Sin embargo, alguien que estuviera al lado del criminal arrepentido o detrás de Jesús podía claramente escuchar las palabras de ambos criminales y de Jesús, y registrarlas correctamente.
Por supuesto, el Dios todopoderoso pudo hacer que el escritor supiera exactamente lo que estaba sucediendo y dejarlo escribir exactamente de esa manera.
Pero al permitir esta clase de diferencias en la Escritura, los que la leen con la inspiración del Espíritu Santo pueden sentir, de hecho, esta situación tan real como si la estuvieran viendo.
Todos los 66 libros de la Biblia fueron escritos por la inspiración de Dios, por lo que no hay ni un solo error ni falta en ella. En consecuencia, cuando lean la Biblia, aun si hay cosas que no concuerden con el razonamiento humano, espero que no juzguen nada con sus pensamientos carnales.
Los animo a que le pidan a Dios el significado espiritual de cada pasaje y que entiendan claramente la voluntad de Dios encerrada en ese versículo con la inspiración del Espíritu Santo.

Amados Hermanos en Cristo:
Jesús sufrió durante muchas horas en la cruz un intenso dolor y finalmente expiró.
Juan 19:31 dice, “Entonces los judíos, por cuanto era la preparación de la pascua, a fin de que los cuerpos no quedasen en la cruz en el día de reposo (pues aquel día de reposo era de gran solemnidad), rogaron a Pilato que se les quebrasen las piernas, y fuesen quitados de allí.”
Era viernes cuando Jesús fue colgado en la cruz. El siguiente día era sábado\; el día de reposo para los judíos.
Y debido a que en el Sabath no podían dejar colgado en el madero a ningún cuerpo muerto bajo maldición. Los judíos le pidieron al gobernador, Pilato, que bajara los cuerpos de las cruces.
Si se quiebran las piernas de los que están colgados en una cruz, éstos no podrán sostener más el peso de su cuerpo, y morirán más rápidamente asfixiados. Los dos criminales que estaban a cada lado de Jesús fueron bajados luego de habérseles quebrado sus piernas, pero no fue lo mismo con Jesús.
Los soldados vieron que Jesús ya no respiraba y no le quebraron Sus piernas.
El Salmo 34:19-20 cita, “Muchas son las aflicciones del justo…” Esto es, al malvado le desagradan los justos. Aun cuando los justos no le hagan daño, el perverso tratará de matarlos, “Pero de todas ellas le librará Jehová.” Por eso, si nuestro Dios no nos libra, nos sentiríamos desamparados. Pero Dios siempre nos protege y nos libra. “Él guarda todos sus huesos, ni uno de ellos será quebrantado.” Todas estas profecías del Antiguo Testamento se cumplieron.
Jesús fue crucificado para llevar todos los pecados de la humanidad. Sin embargo, Jesús Mismo no fue un pecador. Él fue un hombre justo, inocente y sin mancha. Dios protegió a Jesús para que ninguno de sus huesos fuera quebrado, como fue profetizado en el Antiguo Testamento.
También, en Números 9:12 o Éxodo 12:46, Dios manda al pueblo de Israel a comer el cordero sin quebrar ninguno de sus huesos. En la Biblia, el cordero simboliza a Jesús. Por eso, Dios les mandó a no quebrar ningún hueso del cordero, que representa a Jesús.
Como fue profetizado, ningún hueso de Jesús fue quebrado, pero lo soldados le abrieron Su costado con una lanza.
Juan 19:34 dice, “Pero uno de los solados le abrió el costado con una lanza, y al instante salió sangre y agua.”
La cabeza y el rostro de Jesús estaban cubiertos de sangre por la corona de espinas. Además, todo Su cuerpo tenía cortaduras por los latigazos recibidos, y estaba en una condición deplorable cubierto todo de sangre.
Y aún después de ver a Jesús en esa condición tan deplorable, y sabiendo incluso que ya estaba muerto, aun así, le abrieron Su costado con una lanza. Al igual que animales voraces que despedazan el cuerpo de animales muertos, así lo hicieron con toda crueldad y maldad. Tan sólo viendo esto, podemos ver lo perverso que es el ser humano.
Hoy en día, el pecado prevalece, y es aún más perverso que en los tiempos de Jesús. Aun cuando mostramos las más claras evidencias para creer en el Dios Creador, aún así el impío no quiere creer en Dios.
Ellos andan tras la lujuria de este mundo, manchándose más con el pecado. Los más perversos odian y persiguen a quienes les predican el evangelio. Aun si efectuamos milagros en el nombre de Jesucristo y les mostramos señales y prodigios, hay muchos que se oponen a Dios.
No obstante, Jesús fue crucificado por ellos. Espero que ahora estén mucho más agradecidos por el amor de Dios quien dio a Su único Hijo y el amor del Señor quien dio Su vida por los pecadores.

Queridos Hermanos:
Hay también un significado espiritual en el hecho que Jesús fuera traspasado en Su costado y saliera sangre y agua.
En primer lugar: Esto prueba que Jesús vino a este mundo como hombre.
Juan 1:14 dice que Jesús es el Verbo quien vino a esta tierra en carne, lo que significa que Dios, quien es espíritu, vino en cuerpo humano. Jesús no fue concebido por la unión del espermatozoide de un hombre y el óvulo de una mujer, sino por el poder del Espíritu Santo.
Pero aun así tenía el mismo cuerpo que todo ser humano y creció como cualquier persona. Y porque era un hombre, cumplió con la primera condición para ser el Salvador.
La primera condición para ser el Salvador de la humanidad es que el redentor debe ser un hombre. Ni los ángeles ni los animales pueden redimir a la humanidad de sus pecados. Sólo un hombre puede redimir a otro hombre de sus pecados para que reciba la salvación.
Por eso, Jesús vino a este mundo en un cuerpo de carne y huesos, como nosotros. Sintió dolor al ser azotado, y también sintió cansancio, sed y hambre.
Mateo 4:2 cita, “Y después de haber ayunado 40 días y 40 noches, tuvo hambre.” También en Juan 4:6 dice, “Y estaba allí el pozo de Jacob. Entonces Jesús, cansado del camino, se sentó así junto al pozo. Era como la hora sexta.”
De este modo, para probar una vez más que Jesús tuvo un cuerpo humano, se dice que sangre y agua salieron de Su cuerpo al ser traspasado con una lanza.
En segundo lugar: Al derramar Jesús Su sangre y agua nos da a entender que el ser humano, que tiene cuerpo físico, puede ser partícipe de la naturaleza divina. Es decir, ustedes y yo también podemos participar de la naturaleza divina.
Mateo 5:48 cita, “Sed, pues, vosotros perfectos, como vuestro Padre que está en los cielos es perfecto.”
1 Pedro 1:16 dice, “Porque escrito está: Sed santos, porque yo soy santo.”
Dios nos manda a ser perfectos porque Él es perfecto, y a ser santos porque Él es santo. Si dicen, “Mi espíritu esta listo pero mi carne es débil”, es sólo una excusa que no tiene ningún sentido. Eso era antes que el Espíritu Santo viniera.
Nuestro Dios Padre es santo y perfecto, por eso desea que Sus hijos también sean santos y perfectos.
Filipenses 2:5 cita, “Haya, pues, en vosotros este sentir (¿Qué clase de sentir?), que hubo también en Cristo Jesús.” Dios nos dice que debemos tener la misma actitud de Jesucristo.
2 Pedro 1:4 dice, “Por medio de las cuales nos ha dado preciosas y grandísimas promesas, para que por ellas llegaseis a ser participantes de la naturaleza divina, habiendo huido de la corrupción que hay en el mundo a causa de la concupiscencia.” Debemos participar de la naturaleza divina.
Jesús tuvo el mismo cuerpo que cualquier hombre, pero vivió una vida santa sin cometer ningún pecado durante toda su vida. Y debido a que tuvo la misma naturaleza que la nuestra, tuvo también las mismas emociones como todo hombre, pero derrotó toda tentación del diablo y vivió sólo por la verdad.
Obedeció sólo a Dios con un “Si” y un “Amén”, y cumplió completamente con todo Su deber. Por eso, podemos participar en la naturaleza divina exactamente como Jesús lo hizo.
Todo aquel que cree en el Señor, ore fervientemente, y dé lo mejor de sí mismo, puede recibir la gracia y la fortaleza de Dios y la ayuda del Espíritu Santo para echar fuera todo pecado y toda maldad.
En tercer lugar: Jesús derramó Su sangre y agua para dar testimonio del hecho que podemos vivir una verdadera vida y gozar de la vida eterna por medio de la sangre y el agua de Jesús.
La sangre de Jesús, quien no tuvo ni pecado original ni cometió pecado personal, es una sangre preciosa sin mancha ni defecto. Podemos ser perdonados de nuestros pecados y disfrutar de la vida eterna porque Jesús derramó Su preciosa sangre.
Además, espiritualmente el agua simboliza la “Palabra”. En la medida en que escuchemos la Palabra de Dios y la pongamos en práctica, podremos echar fuera los pecados y llegar a ser justos.
Por tanto, la sangre y el agua que Jesús derramó son la sangre y el agua con el poder para cambiarnos\; y son también la sangre y el agua de vida que nos salva de la muerte.
Al derramar Su sangre y agua Jesús nos declara una vez más que somos perdonados y que podemos vivir una verdadera vida al recibir la fortaleza para vivir por la Palabra de Dios.

Amados Hermanos en Cristo:
Jesús tomó el camino del sufrimiento con gozo y acción de gracias por que infinidad de almas serían salvadas a través de esos padecimientos. No trató de huir de esos sufrimientos hasta que llegó el momento final de la crucifixión. Sólo oró hasta que su sudor se transformó en gotas de sangre para cumplir con la providencia del Padre.
Tan sólo deseaba que un alma más fuera salvada del tormento del infierno y que recobrara la imagen perdida de Dios. Espero que siempre recuerden los sufrimientos que Jesús llevó por nosotros y Su sacrificio y amor al derramar Su sangre y agua.
Jesús llevó todos estos sufrimientos y derramó Su sangre y agua no por cualquier persona. Lo hizo por usted, por sus pecados y para salvarlo. ¿Qué debemos hacer entonces, ustedes y yo, para compensar este gran amor de Jesús?
Efesios 5:1-2 cita, “Sed, pues, imitadores de Dios como hijos amados. Y andad en amor, como también Cristo nos amó, y se entregó a si mismo por nosotros, ofrenda y sacrificio a Dios fragante.”
Espero que en lo profundo de sus corazones lleguen a comprender el amor del Señor, lo tengan siempre presente\; echen fuera todo pecado y toda maldad y recobren completamente la imagen perdida de Dios.

Oro en el nombre del Señor para que en el día final vayan al reino de los cielos, alaben el amor íntegro del Señor y gocen de la vida eterna.

AMEN

 
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